Se necesitan líderes...
No queremos una generación perdida
The New Generation...
En estudios realizados recientemente en el estado de California, se ha encontrado un problema para la comunidad latina.
La primer generación de inmigrantes, hace algunos 70 ó 60 años, los primeros en llegar, como todos trabajaron muy duro y se ganaron un lugar en la sociedad.
Pero sus hijos, resultaron un verdadero problema, en las calles de muchas ciudades californianas, el peligro rondaba por todos lados.
Surgieron las primeras pandillas, los famosos “Vatos Locos” o la MS 13, todos esos adolescentes era los hijos de los inmigrantes de la primera generación.
Un porcentaje muy alto de esos miembros de la segunda generación, se perdieron en sus problemas.
Sin embargo en la tercera generación, que son los que actualmente se están incorporando a la vida económica de los Estados Unidos, vienen marcando una diferencia con respecto a todos los demás.
Es obvio que los padres de la segunda generación de inmigrantes, no pudieron controlar a sus “vástagos” y sufrieron la pérdida del avance de la raza latina.
Ahora mismo, tenemos miles de jóvenes de entre 15 y 20 años, que si bien, no nacieron en Estados Unidos, han estado desde chicos aquí, hablan perfecto inglés y también español.
La tercer generación en California, están adueñandose de todo: puestos en el gobierno, en las empresas, creando negocios, luchando por puestos de elección popular, vienen durísimo arrollando todo.
En Virginia, estamos apenas empezando, es decir, la primer generación de inmigrantes, solo tienen unos 10 ó 15 años, y apenas estamos hechando raíces.
Pero es imperativo que observemos con mucho cuidado lo que ocurrió en California, para que no nos pase aquí.
Tenemos por obligación, preparar a nuestros hijos en todos los terrenos.
El futuro les pertenecerá en la medida que nosotros tomemos las debidas precauciones, ahora que estamos a muy buen tiempo.
Podemos cambiar nuestro futuro, evitar que “exista” otra generación perdida, como la que ocurrió en california y nos tome otros 30 años para que los Latinos peleemos los puestos de más alto nivel.
Eduquemos a nuestros hijos, enseñandoles el trabajo duro, las obligaciones, el deporte, el estudio, todo eso los llevará a triunfar en sus vidas.
Me permito recordar una frase de Luis Donaldo Colisio, que dice “Debemos ser parte de la cultura del esfuerzo y no del privilegio”
Entre más privilegios otorguemos a nuestros hijos, peores serán los resultados.

