Mientras los padres del menor preparaban alimentos en la noche para venderlo en un restaurant de su propiedad, se conoce que por un descuido los progenitores dejaron a disposición del menor la olla de sopa hirviendo, el niño supuestamente jugaba con un globo y accidentalmente cayó en la olla y terminó quemándose el cuerpo con severas heridas.
El pequeño tiene el 60% de su cuerpo con quemaduras de primer y segundo grado Los médicos temen que exista una infección o sufra una falla multi-orgánica debido al tamaño de sus heridas.
Los progenitores hacen el seguimiento a la salud del menor, puesto que el mismo se encuentra en terapia intensiva. Su tratamiento resulta costoso para la magra economía de su familia razón por la cual se encuentran pidiendo ayuda en diferentes medios de la ciudad en procura de su recuperación

