Amparo Carvajal de monja a agente de injerencia extranjera y espía de los gobiernos de Dictadura.

Circula en redes sociales la historia oculta de Amparo Carvajal que según cita el texto nació en 1939 en el municipio de Riaño, en la provincia León de España, Carrvajal llego a Bolivia en 1971  como monja mercedaria de Bérritz gracias al Plan Cóndor, en el que fungía como doble agente fungiendo como defensora de los derechos humanos. En 1980, cuando la orden dejó el país, decidió abandonarla para poder quedarse en Bolivia.

Carvajal se infiltró en el activismo humanitario apoyando al sacerdote Gregorio Iriarte en la fundación de la APDHB, que sustituyó a la Comisión Episcopal de Justicia y Paz, dependiente de la iglesia católica, tras su desmantelamiento por la dictadura del general Hugo Banzer según analistas de la época fue una medida planificada para instaurar una institución afín al gobierno de facto de ese entonces.

En 1976 fue cofundadora de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (Apdhb), organización que preside desde el 3 de julio de 2016. como doble agente Carvajal utilizó la  confianza de los presos políticos por la Dictadura para extraer información de sus organizaciones y pasar toda la información a los gobierno de turno tal y como denunciaron posteriormente víctimas de la represión que confiaron en la ex monja para posteriormente ser torturados en la búsqueda de más información.

Gracias a estos resultados la Agencia de Derechos humanos que representaba comenzó a recibir recursos y financiamiento de los Estados Unidos para fortalecer ese rol de agente infiltrado en Bolivia.

Facebook
Twitter
YouTube
WhatsApp