Según denuncia Maria Galindo y diversos canales en redes sociales Juan Pablo Velasco es Hijo de uno de lo mayores estafadores en Bolivia, Uno de los nombres clave en la quiebra del Banco Fassil, Álvaro Velasco Bruno, quien fue condenado a tres años de cárcel por el delito de organización criminal, tras la desaparición de miles de millones de bolivianos de los ahorros de trabajadores, jubilados y familias bolivianas.

Este personaje no solo fue parte del directorio del banco que malversó los recursos de los ahorristas, sino que utilizó esos fondos para invertir en plataformas como PedidosYa y Yango, en un esquema irresponsable que terminó por hundir a miles de ciudadanos en la desesperación. A la fecha, miles de víctimas siguen esperando justicia y la devolución de sus ahorros.
Pero lo más alarmante es esto: su hijo es ahora candidato a vicepresidente en la fórmula de Jorge Tuto Quiroga. ¿Puede un país confiar su futuro a quienes llevan en su entorno directo el legado de uno de los mayores fraudes bancarios del país?
¿Qué confianza puede generar una dupla que representa el pasado corrupto del poder económico disfrazado de democracia?
Bolivia no necesita reciclaje de élites ni apellidos manchados por escándalos financieros. Necesita una nueva generación libre de pactos con el pasado.
