En septiembre de 2022, Murillo se declaró culpable de los delitos de conspiración por lavado de dinero y soborno en EEUU
Murillo se declaro culpable por lavado de dinero por la compra de gases lacrimógenos que el gobierno defacto de Jeanine Añez utilizó contra la población boliviana tras el golpe de Estado promovido presuntamente por Luis Fernando Camacho , Tuto Quiroga y Carlos D. Mesa.

