Trabajo de prevención y contención redujo considerablemente efectos de la sequía. La afectación por falta de agua se redujo de 145.000 a 27.000 familias entre 2022 y 2023.

 Los trabajos y acciones de contención requirieron una inversión de Bs 516 millones en pozos, kits y sistemas de riego, a lo que se suma Bs 115 millones en maquinaria. Gracias a esta labor, la productividad agrícola y la seguridad alimentaria están aseguradas.

El ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Remmy Gonzales, dio un informe sobre las obras y proyectos de contención para paliar la falta de agua y demostró que las afectaciones por la sequía redujeron considerablemente en relación a 2022.

– El año pasado en esta época había más de 145.000 familias afectadas, hoy llegan a las 27.808.

– A la fecha hay 476 comunidades damnificadas en 42 municipios, 20 de los cuales ya fueron declarados en emergencia por sequía. Hay 48.778 cabezas de ganado afectadas.

– La importante merma en la afectación se debe al intenso trabajo preventivo que se realizó durante todo el año, y las obras de contención no se detienen.

– Inversiones y gestión

– Se invirtió Bs 516 millones en obras para ayudar al sector productor rural:

* Bs 307,5 millones para perforar 866 pozos 

* Bs 150 millones para implementar 88 sistemas riego

* Bs 58 millones para entregar más de 11 mil kits de riego

– A esto se debe agregar, Bs 115 millones en maquinaria, por lo que el presupuesto llega a Bs 631 millones.

– De los 866 pozos perforados, la mayoría están en las zonas con mayor producción en los departamentos del eje troncal: La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.

– Ahora se incide en trabajar en pozos en las zonas más afectadas por la sequía: Oruro, el sur de La Paz y el norte de Potosí.

– Seguridad alimentaria

– “En el área urbana el agua garantizada y en el área rural, la dotación para consumo humano también en una gran medida. Hay que seguir trabajando para que en próximos años no haya una sola familia afectada”, dijo Gonzales.

– Informó que Bolivia produce en una superficie de casi 4,7 millones de hectáreas y que este año la sequía afectó a poco más de 5.000 ha, una incidencia casi nula, por lo que la producción de alimentos está garantizada.

– Las eventuales escasez y suba de precios se deben al contrabando de algunos productos como tomate, cebolla, zanahoria y limón a Perú y otros países vecinos donde su costo se duplica y hasta triplica.

– El país tiene 800.000 pequeñas y medianas unidades familiares que aportan la gran mayoría de la producción para la canasta básica. Hay, en contrapartida, 13.000 grandes productores dedicados generalmente a la exportación

– Gracias al trabajo en la gestión del presidente Arce, de 900.000 toneladas anuales de hortalizas que se producía en el país, se subió a 1,2 millones, debido a la implementación de tecnologías, riego tecnificado y capacitación a los productores.

Facebook
Twitter
YouTube
WhatsApp