La urea boliviana se proyecta como insumo vital para el agro brasileño. Este año se producirá 380 toneladas, un récord que entre 2024 y 2025 casi de duplicará hasta 620 t. Brasil compra hasta el 75 de la producción destinada a exportación y su mercado tiene una demanda inagotable. Pero además, Bolivia se consolidará como referente en la industrialización de fertilizantes con la planta de NPK que entrará en funcionamiento en las siguientes semanas.
