Arce reafirmó varias veces que nunca se prestaría a un show para ganar la popularidad a costa de la sangre del pueblo.

El presidente Luis Arce reafirmó varias veces que nunca se prestaría a un show para ganar la popularidad a costa de la sangre del pueblo. Los hechos que se sucedieron tras el golpe de Estado fallido demostraron que este hecho fue un golpe planificado que falló a último momento. La prueba más evidente es que hay tres exjefes militares en la cárcel de Chonchocoro, otros 18 aprehendidos (entre civiles y militares) a la espera de medidas cautelares y varios testimonios.

“Zúñiga arguye de que le habría instruido (sacar las tanquetas) para ganar un poquito de popularidad. Lamentablemente para él, y hemos demostrado en todo este tiempo, no soy un político que se va a ganar la popularidad con la sangre del pueblo. Todo lo contrario, nosotros hemos venido a reivindicar a ese pueblo boliviano que dio su sangre para recuperar la democracia”, afirmó el Jefe de Estado en un encuentro con periodistas.

Luego de la asonada golpista que tuvo en vilo al país, el excomandante del Ejército fue aprehendido al salir del Estado Mayor en la ciudad La Paz, como resultado de un operativo comandado por el viceministro de Régimen Interior, Jhonny Aguilera.

Arce desmintió categóricamente a Zúñiga en su pretendida intensión de involucrarlo en la acción militar y lo acusó, por el contrario, de “alzarse contra el pueblo boliviano, atentando contra la democracia que ha costado sangre al pueblo boliviano”.

“Eso nunca lo vamos a hacer, nunca. Por lo tanto, más bien, es indignante que nos haya querido involucrar como un justificativo de sus acciones y apetitos, quizás personales, quizás por algo más, algún interés más”, insistió y aseguró que las investigaciones esclarecerán lo ocurrido e identificaran a todos los involucrados.

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