La Aduana Nacional comisó cinco camiones con 110 toneladas de productos comestibles ilegales (sésamo, maíz pisingallo, harina, aceite y cerveza) valorados en más de 595.000 bolivianos.
El Administrador de Aduana Frontera Villazón, Jorge Oller Marquez, explicó que la mercancía proviene de Argentina; sin embargo, fue interceptada en Tupiza, ya que tenía como destino final las ciudades de Potosí y Cochabamba.
Lo sorpresivo en el caso es la inusual estrategia de ocultar el producto de uno de los cinco camiones fue que escondió la mercancía bajo arena y piedras pequeñas.

