Nosotros, los Jefes de Estado y de Gobierno, representantes de los países
miembros del ALBA-TCP, reunidos el 10 de julio de 2024, en sesión virtual
extraordinaria, declaramos:
Que el pasado 26 de junio, en el Estado Plurinacional de Bolivia, tropas
militares y carros de asalto artillados, bajo el mando del ex Comandante del
Ejército Gral. Juan José Zúñiga, junto a los ex Comandantes de la Fuerza Aérea
Gral. Av. Marcelo Zegarra y de la Armada Con. Almte. Juan Arnez S, irrumpieron
en la Plaza Murillo, en la sede de gobierno de La Paz, con el objetivo de dar un
golpe de Estado y asumir el control del gobierno por las armas, quebrantando el
orden constitucional legítimo.
Que la valiente actitud del presidente Luis Arce Catacora, la espontánea
concentración del pueblo, el anuncio de los movimientos sociales de preparar el
bloqueo nacional de caminos y la huelga general indefinida en defensa del
gobierno democráticamente elegido y el inmediato rechazo de la comunidad
internacional, fueron elementos determinantes para el fracaso de esta intentona
golpista.
Nuestro rechazo categórico a cualquier golpe de Estado o intento de golpe
de Estado, por la modalidad que sea, pues constituyen una amenaza a la
democracia, al orden constitucional, a la paz social y a la vida del pueblo.
Nuestro rechazo a la posición del presidente de la República Argentina,
Javier Milei que, frente a los irrefutables hechos e innumerables pruebas que se
van conociendo en las investigaciones que demuestran que hubo un golpe de
Estado militar fallido, continúa con sus agresiones al gobierno y pueblo de Bolivia.
Nuestro compromiso inquebrantable con la libre autodeterminación y
soberanía del Estado Plurinacional de Bolivia y de todos los pueblos, rechazando
enérgicamente cualquier forma de injerencia, sea esta, abierta o encubierta.
En tal sentido, decidimos:
- Ratificar nuestro compromiso y apoyo irrestricto al gobierno constitucional y
legítimo del presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Luis Arce Catacora. - Felicitar al presidente Luis Arce y a su pueblo que, en pocas horas,
derrotaron los planes golpistas. - Reafirmar que América Latina y el Caribe es una Zona de Paz, en la que
estamos comprometidos a desterrar para siempre el uso o la amenaza del uso de
la fuerza y donde los Estados impulsan procesos de integración, cooperación y
relaciones de amistad, con el fin de garantizar la mayor estabilidad y desarrollo
posible. - Exigir al Gobierno del presidente Milei que cese de inmediato el
hostigamiento y la agresión contra el legítimo Gobierno de Bolivia, así como las
injurias contra otros países del ALBA-TCP. Alertamos al mundo que el presidente
argentino despliega hacia los gobiernos progresistas y de izquierda una política. - Exhortar a los movimientos sociales, trabajadores, estudiantes,
campesinos, indígenas e intelectuales a mantenerse en vigilia para informar al
mundo entero sobre los peligros que acechan al orden constitucional y a la
democracia del Estado Plurinacional de Bolivia, en compacta unidad, lo cual es
fundamental para la preservación y el avance de las transformaciones sociales de
esa querida nación, y también, para la unidad y defensa de Nuestra América. - Confirmar nuestra vocación regional de defensa de la soberanía sobre los
recursos estratégicos existentes en nuestros territorios, motivo de la ambición de
intereses ajenos a nuestra realidad regional y generadores de campañas
subversivas de desestabilización y golpes de Estado. - Reafirmar que el ALBA-TCP continuará promoviendo la defensa de los
recursos estratégicos que existen en Nuestra América de las intenciones voraces
de actores ajenos a la región, así como el impulso a la unidad, integración,
solidaridad y convivencia pacífica, como expresión del ideal y compromiso
latinoamericano y caribeño por la construcción de una región y un mundo de paz,
como base fundamental para consolidar el desarrollo sostenible y las relaciones
armoniosas entre los pueblos.
