La ley departamental que avala la continuidad del gobernador preso Luis Fernando Camacho, genera malestar entre los propios políticos de la derecha y mucho más en la población que está abandonada a su suerte en plena crisis sanitaria del Dengue y cuando más se requiere tomar decisiones departamentales para confrontar la crisis.
El exsecretario general de la gobernación, Vladimir Peña, denunció que su departamento “está gobernado a través de correspondencia epistolar” y que la ley de ausencia “congela” al vicegobernador Mario Aguilera.
Más de un político y analista también de tendencia conservadora, reconoció en declaraciones y redes sociales que no es lo ideal que las decisiones ejecutivas de alta responsabilidad se realicen vía WhatsApp entre el gobernador y sus colaboradores cercanos.

