Al menos 100.000 microempresas quebraron y cerraron sus puertas hasta la gestión pasada, a consecuencia de la internación y comercialización de ropa usada al país desde los años 90 cuando se inició la actividad.
Según dirigentes del sector al año hay una pérdida de más de 200 mil millones de bolivianos. Las micro empresas se ven obligadas a cerrar a causa de la desleal competencia.
La actividad de prendería a medio uso en Bolivia ha provocado que miles de bolivianos migren a Brasil y Argentina y ahora trabajen en circunstancias infrahumanas en estos países donde se explota su mano de obra en espacios reducidos en situaciones similares a la esclavitud.
Recientemente tras el allanamiento a una vivienda, ubicada en la Urbanización Aurora de la ciudad de Oruro, el personal de la Aduana Nacional encontró más de cinco toneladas de ropa usada y zapatillas, al momento de trasladarlos los presuntos contrabandistas atacaron con piedras a funcionarios aduaneros y efectivos de la Policía Nacional.

