Armin Dorgathen, presidente de YPFB, informó que la producción de gas licuado de petróleo (GLP) llegará este año a un promedio de 1.729 toneladas métricas diarias (TMD).
Se trata de un incremento interanual importante y se consolida una tendencia progresiva que arrancó ya en 2021 cuando se produjo 1.617 TMD. En 2022 subió a 1.639 TMD y para esta gestión a 1.729 TMD.
Dorgathen dijo que esto es posible gracias a la implementación de las plantas de separación de líquidos (PSL) de Río Grande y Carlos Villegas, “que se constituyen en un hito histórico para el sector hidrocarburos en Bolivia”.
Bolivia tiene tres fuentes de producción de este hidrocarburo: las PSL, las refinerías y las plantas de campo.
Hasta hace algunos años, sin las PSL, la producción no alcanzaba a cubrir la demanda interna, situación que cambió radicalmente y ahora ya hay consolidados mercados externos en Brasil, Paraguay y Perú y hay posibilidades de llegar a otros.
La PSL de Río Grande, ubicada en la provincia cruceña de Cordillera, opera desde 2013, mientras que la Carlos Villegas, de Yacuiba, Tarija, desde 2015.
En 2022, las exportaciones de este producto permitieron un ingreso de $us 79,2 millones.

