La derecha boliviana busca sembrar mártires como pretexto para un nuevo levantamiento cívico sedicioso, durante los últimos días salieron a relucir en medios y redes sociales el lamentable estado físico del ex líder cívico gestor del Golpe de Estado y gobernador de Santa Cruz Luis Fernando Camacho Vaca, su deterioro según declaraciones oficiales es el resultado del abandono de su familia ya que según versiones del recinto penitenciario hace mucho dejaron de enviarle atención médica e incluso sus visitas son cada vez menos frecuentes.
El ocaso de gobernador se aproxima en sintonía con su imagen política según resalta en una encuesta realizada en la jornada anterior en la cual cruceños afirman que jamás votarían por él ya que demostró su incapacidad de gestión y su poca preparación, resaltado sus grandes equivocaciones.
Otro caso es el de la ex presidenta de la Asamblea permanente de Derechos Humanos de Bolivia Amparo Carvajal que tras 6 días de tomar la terraza de esa institución buscando romper la sucesión legal y democrática de esa institución, Carvajal está poniendo en riesgo su integridad física en aras de recuperar un sitial otrora importante en la gestión del golpe de Estado de 2019, mientras políticos de la oposición cuentan los días que podrían desencadenar en el colapso de la activista que defendió y defiende a rajatabla a los gestores del golpe.
