Martes 06-10-2026.-Después de que el alcalde César Dockweiler denunció que había vehículos municipales que no aparecían, desde el Concejo salieron a aclarar que los cinco motorizados no estaban desaparecidos.
Según la secretaria del Concejo, Carola Antezana, dos estaban realizando tareas de fiscalización y tres permanecían en talleres mecánicos por falta de pago.
Pero aquí aparece una pregunta que merece una respuesta:
Si el Concejo Municipal ya sabía dónde estaban esos vehículos, ¿por qué esa información no fue comunicada antes de que se hiciera pública la denuncia?
Si tres estaban en talleres, ¿desde cuándo lo sabían?
Si dos estaban cumpliendo tareas de fiscalización, ¿quién tenía registrada su salida?
Y si esos vehículos estaban asignados al Concejo Municipal, ¿qué gestiones se hicieron oportunamente para recuperarlos?
Porque una cosa es que un vehículo esté en un taller y otra muy distinta es que, al momento de verificar los activos municipales, no se encuentre en el lugar donde debería estar.
Aquí no se trata solamente de discutir si están “desaparecidos” o no.
Se trata de saber quién tenía la responsabilidad de controlar esos motorizados, desde cuándo conocía su ubicación y por qué recién después de la denuncia del Alcalde apareció la explicación.
¿Hay una explicación administrativa clara?
Porque aquí hay gato encerrado…
Bueno, mejor dicho: vehículo encerrado.
