Cochabamba 07-10-2026.- Crisis sanitaria, falta de ítems y compromisos incumplidos elevan la tensión entre Cochabamba y el Gobierno nacional. El Comité Departamental Interinstitucional de Salud de Cochabamba declaró persona no grata a la ministra de Salud, Marcela Tatiana Flores, en una contundente muestra de rechazo a lo que el sector califica como una gestión marcada por la falta de respuestas ante las necesidades de los hospitales del departamento.
La determinación fue asumida mediante un voto de censura unánime, según informó el Comité, que responsabiliza a la autoridad por el incumplimiento de compromisos relacionados con la dotación de ítems y cuestiona la falta de soluciones frente al déficit de personal sanitario.
El pronunciamiento ocurre en medio de una situación que el sector describe como crítica y que, según sus representantes, estaría afectando la capacidad de atención de los establecimientos de salud y poniendo en dificultades a la población cochabambina.
Para el Comité, los reiterados compromisos que no habrían sido cumplidos por el Ministerio de Salud profundizan el malestar y exponen una creciente fractura entre las demandas regionales y las respuestas del Gobierno nacional.
La declaración de persona no grata constituye así una de las expresiones más fuertes de rechazo institucional contra la autoridad sanitaria y coloca a la ministra Flores en el centro de una creciente controversia política y sectorial en Cochabamba.
Lejos de cerrarse, el conflicto amenaza con escalar. El Comité anunció la convocatoria a una asamblea de la cochabambinidad para este viernes, instancia en la que se analizarán nuevas acciones frente al incumplimiento de los compromisos asumidos.
Además, el sector advirtió que no descarta nuevas medidas de presión hasta obtener garantías sobre la dotación de los ítems comprometidos para los establecimientos de salud del departamento.
La crisis deja ahora al Gobierno nacional ante el desafío de responder a una demanda que ya no se limita al ámbito sanitario: el rechazo expresado en Cochabamba pone bajo presión la capacidad del Ministerio de Salud para atender los compromisos asumidos con una de las regiones más importantes del país
