El ministro de Minería, Marcelino Quispe, destacó el alto impacto económico que generará en Oruro la Planta Refinadora de Zinc, cuyo emplazamiento ya está en marcha.
La industria creará 700 nuevas fuentes de empleo directas y alrededor de 5.000 indirectas.
Las ventas de su producción anual llegarán a superar los $us 32 millones.
También tendrá un importante peso impositivo tanto en los tributos mensuales y anuales como en el pago de impuestos sobre las utilidades.
Se debe rescatar que el Estado percibirá impuestos por el total de la producción, al contrario de lo que ocurre hasta ahora, que los minerales concentrados se exportan en bruto.
Otro beneficio de alta relevancia será el uso del producto acabado en diferentes industrias de fabricación de objetos e insumos que también se implementan en el marco del gran proyecto de industrialización con sustitución de importaciones.
El 27 de octubre se firmó contrato para el emplazamiento de este complejo con la empresa china Enfi-Crig que concluirá la infraestructura en 34 meses.
Para ello, gracias a gestiones del Gobierno Nacional, el Eximbank otorgó un crédito de $us 350 millones.
La planta se instalará en los predios de la Empresa Metalúrgica Vinto, y tendrá una capacidad de tratamiento anual de 150.000 toneladas métricas netas secas (TMNS) de concentrados de zinc para la obtención anual de 65.000 toneladas métricas finas (TMF) de zinc metálico y subproductos.
Entre otros elementos, se podrá obtener azufre elemental con una pureza del 99,98 % en cantidades superiores a las 27.000 toneladas métricas finas al año.
También se obtendrá 313 toneladas métricas finas de cadmio con una pureza de 99,95 %; y 75 toneladas métricas finas al año de indio, con una pureza del 99,98 %.
