Hace 43 años el 22 de Marzo de 1980 El sicario Enrique Larrea, padre del dirigente médico Luis Larrea asesinó a Luís Espinal con 17 disparos que provocaron una gran hemorragia interna en el jesuita que denunció la injusticia social y los abusos de poder y del sistema en el mundo.
El impacto de los disparos que descargaron en su cuerpo perforaron el pulmón derecho, el estómago, los intestinos, comprometieron tres vértebras, rompieron el fémur y provocaron el estallido del riñón derecho, el bazo y el hígado.
“Indudablemente la causa de la muerte fue la hemorragia interna por múltiples lesiones esqueléticas y viscerales provocadas por el ingreso de proyectiles de armas de fuego”, aseveró el forense que lo examinó.
Unas grabaciones en casete revelan la identidad de los dos paramilitares que asesinaron al sacerdote Luis Espinal Campos. Uno de ellos fue Enrique Larrea, padre del Dr. Luis Larrea.

